Como bien es sabido, la comunicación escrita, puede ser más importante que la visual, porque permite imaginar al receptor sin verlo.
El currículum vitae es el equivalente a la primera impresión que una empresa va a tener sobre ti. En éste documento podrás destacar las experiencias académicas, profesionales e incluso personales que mejor reflejen tu personalidad y tu forma de trabajar.
Cuando escribimos nuestro Currículo Vitae (C.V.), en realidad, hacemos una carta de presentación en el mundo laboral de lo que somos y hacemos, por tanto, aún ignorando en que forma y por quien será leído, debemos cuidar su redacción, ya que es la primera imagen que se percibe, de cada uno de nosotros.
Lo primero que debes saber, es que en un currículo, es más importante el “vitae” que el “curriculo”, las empresas anteponen lo que sabes hacer, lo que quieres aprender y tu actitud, a la historia de tus conocimientos, por tanto, además de la forma, también cuenta las emociones.
Datos personales
Quieren saber quien eres, donde vives, como localizarte y conocer si eres el/la que buscan, por tanto, nombre, apellidos, domicilio, teléfonos, e-mail y arriba a la derecha de la hoja, un retrato, bien definido, que muestre algo tu personalidad y tus emociones, una estética correcta, bien peinado/a, imagen transparente, ojos abiertos y sonriendo, pues la sonrisa relaja y te hace más contratable.
Educación y calificaciones
Interesa tu historia académica, que conocimiento has adquirido y donde lo has hecho, de forma cronológica, lo último es lo primero que debes poner, estudios reglados, duración de ciclos formativos, desde que empezaste a elegir.
Experiencia laboral
Tu carrera profesional, si la tienes, en el mismo orden, empezando por lo último que has estado haciendo, no te apures por los cambios, siempre que puedas justificarlos, no hace falta poner salarios y horarios, pero sí, el nombre de la empresa, función laboral y posibles referencias. En tu currículum debes introducir la información de un modo esquemático para que sea comprensible con un solo golpe de vista. La información debe estar ordenada cronológicamente para que el entrevistador pueda hacerse una idea de tu trayectoria académica y profesional completa. Por este motivo, presta mucha atención a que los periodos de tiempo que has dedicado a cada cosa queden claramente reflejados. Además, procura no dejar lapsos porque suelen generar dudas en quien lo ve, o por lo menos, si lo haces, asume que lo más probable es que te pregunten durante la entrevista por esos periodos vacíos.
Aquellos casos en los que no existe previa experiencia laboral, no te preocupes, los entrevistadores son conscientes de que un universitario no tiene por qué tener experiencia profesional. Además, plantéate si aporta valor que pongas que un verano fuiste camarero o azafata de congresos. Describe cuál era tu puesto, tus responsabilidades y lo que aprendiste. Cuando una empresa ficha a un profesional joven no le interesa tanto el puesto que ocupó durante unas prácticas o un trabajo full-time como la formación práctica que recibió en ese tiempo.
Recuerda incluir también una breve reseña sobre la empresa (a qué se dedica, dónde se encuentra, etc.) en caso de que no sea demasiado conocida.
Otros datos – intereses y logros
Datos complementarios, relacionados, con habilidades, formación complementaria, tus gustos, hobbies y también tus intereses, ya que todo tiene relación entre sí, si te gusta el alpinismo, asumes el riesgo, si corres maratón, conoces la soledad, si juegas a fútbol, te gusta el equipo, si eres músico, eres sensible, todo eso forma parte de tu vida y nos interesa saberlo.
Habilidades – Aptitudes
Muchas empresas buscan perfiles con idiomas, idiomas reales y que ellos puedan contrastar, particularmente el Inglés. SI puedes demostrar que has pasado tiempo estudiando o trabajando en el extranjero, puede ser de una gran ayuda además de demostrar que tienes un punto de vista multicultural.
Por último, siempre que dirijas tu C.V. a una oferta de trabajo, debes incluir una carta, en lo posible, escrita a mano y firmada, allí destacarás porque te crees adecuada/o a la oferta, y si puedes, convence para que te llamen a una entrevista. Si no, el formato on-line también funciona aunque intenta alejarte de las cartas convencionales y personaliza tu escrito. Incluye aptitudes demandadas para el puesto y que podrías aprotar a la organización.
Mucha gente cree equivocadamente que el C.V. es algo estático, como un formulario, pero en realidad, es la única forma que tienes de empezar un proceso selectivo de verdad, y sobre todo de llegar a la entrevista que justifique tu candidatura.
Piensa que cada persona es única e irrepetible, los que ofrecen empleo, desean comprobar que “tú” y
Por último, algunos errores que debes evitar al hacer tu currículo:
Nunca más de 1 ó 2 hojas, no cuentes la historia de tu vida, sé breve, completo y fácil de leer.
Olvídate de papeles de colores, ortografía rebuscada o letra miniatura, no se trata de diseño, sólo es una tarjeta de presentación.
Adáptalo a cada oferta, enfatiza, en tu recorrido profesional y tu formación complementaria(idiomas informática..) para adaptarlo mejor al puesto solicitado.
Incluye siempre que puedas una carta de presentación, con alguna frase, que muestre interés por el puesto y fírmala.
No hagas envíos masivos, selecciona las ofertas y empresas más idóneas a tu perfil.
Además de tener preparado tu Currículo, cuelga tus datos en los buscadores más importantes de Internet, tanto nacionales, internacionales como locales.