Desde la implantación de la titulación en Derecho, en 1989, la Universidad Carlos III realizó una apuesta decidida por el establecimiento de un plan de estudios moderno, innovador y capaz de responder a las demandas y expectativas que la sociedad plantea, y cuya satisfacción cabe exigir a las instituciones encargadas de ofrecer tan importante servicio público.
Rasgos destacados de esta orientación son: la organización del plan en cuatro cursos, cada uno dividido en dos cuatrimestres; la relevancia concedida a la asignatura Practicum, consistente en la realización de prácticas externas en todo tipo de organismos e instituciones publicas y privadas, y dotada con una carga de créditos muy superior a la atribuida a cualquier otra asignatura; los requisitos inexcusables para completar la licenciatura de la superación de una prueba de idioma extranjero y la obtención de una serie de créditos en Humanidades, debiendo entenderse ambos vinculados a la pretensión de asegurar la adquisición por el alumno de una formación integral y susceptible de colocarles en posición ventajosa a la hora de su incorporación al mercado laboral.